La adolescencia busca ser ella misma, desea romper el cordón umbilical con los padres, ser libre, autónoma. Y así ha de ser. La relación entre los padres y los adolescentes no es uncamino fácil y está lleno de errores que debemos identificar. Los niños pasan a ser jóvenes y un día se emancipan, pero hay algunos padres que no saben aprender a distanciarse.
Existen ritos iniciáticos de independencia para mostrarse ante sí mismos y al grupo de referencia que ya son; algunos lo hacen con la ingesta de alcohol, de anfetaminas, con rotura de objetos o transgresión de normas. Los tutores hemos de propiciar los pasos iniciales, adecuándolos a su edad y características (ir a un campamento...), canalizaremos sus impulsos y necesidades, no los cercenaremos. Pero para unas buenas relaciones entre padres y adolescentes, hay que haber ganado su confianza.
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